ARGENPRESS. Las deficiencias de la justicia y la falta de
independencia de sus órganos, entre otros aspectos, han promovido la
aparición de grupos de exterminio en Centroamérica, principalmente en
Guatemala, donde particulares toman la justicia por sus propias manos,
se conoció aquí.
Estas fueron las declaraciones del salvadoreño Florentín Meléndez,
vicepresidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH), en una entrevista concedida al diario El País de España, en la
que se refirió a la continuidad de ejecuciones sumarias en cárceles y
de torturas a acusados de delitos comunes en el istmo.
A nivel de América Latina, el panorama ha variado, ya que después de
la década de los ochenta se observa un cambio positivo, en algunos
países más que en otros, especialmente en lo que se refiere a
libertades democráticas, participación política y pluralismo; hay
mejor independencia judicial y una erradicación de las prácticas
sistemáticas de violaciones a los derechos humanos, señaló Meléndez.
Sin embargo, en Centroamérica las organizaciones civiles han
denunciado la aparición y existencia de grupos de exterminio, por lo
que se ha pedido información a los estados, dijo el entrevistado.
De acuerdo con el vicepresidente de la CIDH, el problema (grupos de
exterminio) encuentra profundas raíces en la deficiencia de la
justicia y la falta de independencia de sus órganos, en la incapacidad
y falta de seriedad en las entidades de investigación y la represión
del delito.
"Vemos casos muy graves, como en Guatemala, donde la gente está
tomando la justicia por su propia cuenta, lo cual es deplorable,
porque no puede estar en manos de particulares", agregó el funcionario
de la Comisión.
Hemos llamado la atención a los gobiernos para que tomen medidas y
erradiquen esos brotes de violencia, porque en algunos casos surgen
con la tolerancia del estado, dijo Meléndez, al expresar su
preocupación por la discriminación contra los pueblos indígenas de
América Latina, que están siendo desplazados de sus tierras por
proyectos mineros turísticos.
La violencia contra las mujeres, con la que se ataca el centro de la
familia y la sociedad, las acciones contra la libertad de prensa, con
la persecución y asesinatos de periodistas y el deterioro en las
cárceles, que están abandonadas, donde hay violencia y en algunos
casos constituyen verdaderas escuelas del crimen, también son
deplorables en el hemisferio, citó Meléndez. FIN.